Junio 2015

Otro aeropuerto, más aviones. Empiezo junio en Londres. De vuelta a Barcelona decido correr la cursa dels bombers, más por la compañía que por la carrera. Aprendizajes:

a) si dejas de correr, las carreras cuestan más.
b) correr en Barcelona con este calor y esta humedad es una locura.
c) que el amor te acompañe en la salida y que tu padre te espere en la meta hacen que todo lo demás no pese.

Baños en slowmotion, calas con gente, arena en el comedor, temporada de gazpacho, Sónar de dia con gente que mola.
Otro avión, esta vez a París, que me llevaba a beber el mejor champagne del mundo y a bañarme en LA piscina Molitor. Pero antes de llegar a la ciudad de la luz me esperaba otra sorpresa: encontrarme a Rafa en el aeropuerto, yo recién llegada y él y Quique haciendo escala en su camino hacia dominar Asia. Y al llegar las sorpresas continuaron: me encontré a Hiro cubriendo también el evento, ¡después de 3 años sin vernos!
Y cuando parecía que el mes no podía dar más de sí: New York. Donde me esperaban fotos, las Naciones Unidas (!) y una pre-celebración de cumpleaños por las calles de una ciudad que me enamora cada vez más. Ah, y una odisea a la vuelta que voy a intentar olvidar lo antes posible: mi avión no llegó a despegar por motivos de seguridad, 2 horas más tarde me subía a otro que tuvo que volver al JFK después de casi 3 horas de vuelo por, again, motivos de seguridad. Me consiguieron un hotel al lado del aeropuerto y un billete para el día siguiente. Así que pensaré que o tuve mucha suerte o la ciudad no quería que me fuera :)